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Kaleidos y la Economía del Bien Común

El próximo viernes 8 de mayo (de 14:00h a 15:00h) organizaremos, desde Kaleidos, uno de nuestros famosos “Botanic Fridays”. Esta vez traemos a Carlos San Juan, uno de los colaboradores del nodo de Madrid de la red sobre la Economía del Bien Común, para debatir sobre este tema y sobre la participación de Kaleidos en el mismo.

EDITADO -> Aquí podéis ver el vídeo del evento

Pero, ¿de qué estamos hablando, exactamente?

Definición

La Economía del Bien Común (EBC) es una idea y un movimiento, surgido en Austria en 2010. Su objetivo es poner en la práctica el concepto de que es posible crear un sistema económico que no esté basado únicamente en la competición y el ánimo de lucro monetario, sino que se pueden incorporar valores como la colaboración, confianza, solidaridad y responsabilidad. Dicho en otras palabras, que el beneficio económico sea una herramienta más, entre otras, para mejorar la vida de la gente, no un objetivo final en sí mismo; y que las personas además de competir también pueden colaborar en la búsqueda de un bien común, que es mejor para cada individuo que lo que podría conseguir actuando de forma independiente.

Para concretar esto, la EBC se centra en las organizaciones que participan en la economía: bien empresas o también cooperativas o asociaciones de diversos tipos. Y define una lista de parámetros, que se pueden medir, y que si se cumplen indican que a una organización le preocupan, además de su modelo de negocio, el sentido humano de su actividad y su impacto en las personas que la componen, en las que se relacionan con ella y en el medio ambiente y la sociedad en general.

Estos parámetros se estructuran en lo que se llama la Matriz del Bien Común. Es una tabla que relaciona, en las columnas, una serie de valores (dignidad humana, solidaridad, sostenibilidad ecológica…) y en las filas, distintos grupos de personas (proveedores, financiadores, empleados, clientes y sociedad en general). Las intersecciones definen indicadores, que se pueden evaluar mediante un cuestionario muy detallado y una metodología de auditoría, y reciben un valor de 0 a 100. Finalmente, una media ponderada nos da el nivel en que una organización cualquiera cumple con los principios de la EBC, el llamado Balance del Bien Común, un número de 0 a 1000 (o incluso negativo para empresas especialmente dañinas).

La red

Más allá de la herramienta, la EBC lo que pretende es fomentar la aparición de organizaciones que cumplan estos principios, y crear redes de relación para que se potencien las unas a las otras y tengan mayor visibilidad. Para ello existen una red de auditores (de la cual se está creando durante este año un centro en España), canales de difusión para organizaciones con niveles altos en el BBC, y encuentros como la asamblea que se celebrará en Málaga a finales de mayo (y a la que Kaleidos asistirá).

El objetivo último es dar a conocer a la opinión pública que este tipo de economía es posible y muy deseable, e incluso que se fomente desde las administraciones públicas, evaluando a las organizaciones en función del Bien Común y ayudandolas a desarrollarse en este sentido. Este punto, en realidad, ya se está tratando y forma parte, por ejemplo, del debate del programa municipal de Ahora Madrid o de las propuestas políticas de Decrece Madrid, un par de casos en los que he participado personalmente, aunque hay muchos más.

¿Y Kaleidos?

¿Dónde encajamos nosotros en todo esto? Bien, Kaleidos no ha conocido esta red hasta hace poco. Sin embargo, desde su fundación, nuestra empresa incorpora en su mismo ADN una serie de valores, relacionados con la contribución a la comunidad o la dignidad de las personas, entre otros, que hemos descubierto que encajan bien con los de la EBC.

Por ejemplo, el propio Software Libre, con sus ideales de colaboración y sabiduría común, en la terminología de la EBC se valora como “Concepción social de productos y servicios”, “Efecto social / sgnificado del producto / servicio” y “Aportación a la comunidad”: tres indicadores en los que Kaleidos obtiene una puntuación muy buena.

O el funcionamiento interno de la empresa, con equipos autogestionados sin jefes, el ambiente de trabajo, la participación directa de todos los empleados en la toma de decisiones… se reflejan en indicadores como “Calidad del puesto de trabajo e igualdad”, “Democracia interna y transparencia” o “Reparto justo de la renta”.

De forma quizá más inesperada, aunque muy lógica, la filosofía Ágil que moldea nuestro modo de trabajo, nos hace destacar también en lo que EBC llama “Venta ética”, “Aumento de los estándares sociales sectoriales” y “Solidaridad con otras empresas”: se valora mucho, por ejemplo, la involucración total del cliente en el equipo de trabajo y la transparencia de los procesos que fomenta Scrum, la participación activa en las comunidades sobre agilismo y otras, o la colaboración en eventos como Python Madrid o los mismos “Botanic Fridays”.

En fin, que proviniendo de un ambiente distinto, hemos encontrado en la EBC un marco de referencia objetivo que nos encaja y refleja de una forma cuantificable nuestros ideales, con el que nos podemos medir y descubrir también áreas de mejora con aplicación práctica. Así que nos interesa formar parte de la Red, y creemos que también podemos aportar una referencia, una prueba de que se pueden llevar a cabo estos valores en nuestro sector, de forma viable y con éxito.